Por Licenciada Alicia Lucero. A veces me pregunto, si los niños, no juegan más; y llego a creer que debo agudizar mi planteo; debo decir: los chicos han cambiado la forma de jugar… Y veo, también, que ha cambiado tanto, la sociedad en la que nacen nuestros niños y que, nuestros pequeños no realizan los juegos de otros tiempos. Tampoco se los ve jugar libremente; o en compañía de otros nenes; han cambiado su modo de jugar, sus objetos, sus temas, sus compañías…

Todas estas preguntas deben tener una respuesta, pensé, y me puse a buscarlas en libros que ofrezcan ciertas respuestas válidas.

A qué juegan los niños en estos tiempos

Los niños van modificando sus juegos, acorde, a los cambios sociales, con los cuales conviven, pero la esencia que se puede reconocer, es la misma. Como dicen algunos autores: “Conocen el mundo de la manera más divertida que pueden.”

La historia de la humanidad ha ido cambiando y por lo tanto los juegos y los juguetes se han ido adecuando. Ahora, se juega con el celular con la computadora, la Tablet, y una serie de otros hallazgos tecnólogicos, que sólo los niños, saben manejar.

Para entender este proceso, se podría resumir en tres palabras clave: tradición, televisión y tecnología.

La tradición identifica los juegos pasados, realizados por quienes, hoy en día, tienen más de cincuenta. En ese tiempo, no había tantos juguetes, y la diversión estaba afuera, a la salida del colegio o con los amigos de la esquina.

La televisión entre los años 70 y 80, puso la diferencia. Los jóvenes que hoy tienen más de 25 años recuerdan cómo se entrelazaban los juegos de la calle, con la televisión infantil.
Y la tecnología actual, rápida, explosivas, veloz, comparte con la televisión, su reinado. Detallemos: con la computadora, con Internet y los juegos de video, etc.

Todos los extremos son malos

En la sociedad en la que estamos parece que el juego en los niños pequeños, se queda a un lado, para pasar a hacer otras cosas que nos ahorran tiempo y nos libera de cuidados personales.

Los niños necesitan tiempo de ocio y juego libre para poder ser más creativos y también, para poder desarrollarse de una forma sana y feliz. Hace tan sólo algunas décadas, el juego era totalmente diferente  a como lo es, hoy en día.
Esta tendencia inquieta mucho a padres y educadores, que observan cómo el juego de los niños ha pasado a un plano más individual, tecnificado y complejo que hace pensar en su distanciamiento social.

El buen desarrollo                                   

Los niños de todos los niveles, desde sus primeros años de vida, tienen juegos simples y a medida que crecen, van usando nuevos elementos y más complejos. En los estratos más pobres, siguen practicándose juegos simples en los cuales, no se emplean demasiados instrumentos para llevarlos a cabo. A medida que aumenta el estrato socioeconómico, el desarrollo tecnológico se hace más evidente y posible de adquirir. Habría que dejar un poco de lado el entretenimiento tecnólogico de los niños, para equilibrar con las bondades de la socialización, la creatividad y la alegría. El espacio con la arena, los árboles, la tierra y el agua, hacen falta para ampliar las posibilidades de los niños. Es importante que los adultos entiendan que, más allá de controlar o influenciar las diversiones de los niños, estén dispuestos a darles el espacio que demandan para expresarse a través de una dimensión del juego, y que recuerden que sólo se logra con otros niños de su edad. No se puede ni debe creer que, dado que no hay tiempo de las corridas del trabajo o del estudio, con la presencia de una mamá o papá que juega o se tira al suelo con el niño, se puede remplazar la presencia de otro niño a la hora de jugar. Digo esto porque muchos mayores responsables de la crianza  de un menor, me han expresado con orgullo, su dedicación destinada a suprimir la presencia de otro niño. Todo lo cual es una falacia, no sirve, no es facilitadora de la socialización que el niño necesita. El niño debe aprender a compartir, a resolver sus obstáculos, a entender y hacerse entender con el otro, que es diferente, y muuuchas cosas más Así, seguramente, podrán aprender de los niños y volverán a conectarse con su niñez oculta en un rincón de la memoria. Manifestarán sus emociones, su creatividad, compartirán y modelarán su humor; fortalecerán su intelecto y su autonomía.

En síntesis: ¿Les parecen poco los resultados? Y no tienen gastos en dinero, hechos muy importantes en época de crisis. En esto sólo hay gasto de tiempo y dedicación. Les deseo éxitos.

fuente: telemundo.com

 

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