Por La Voz del Interior. La muerte de otro preso en el complejo carcelario ubicado en la comuna de Bouwer volvió a encender varias alarmas en el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, cartera de la que depende el Servicio Penitenciario de Córdoba (SPC), además de otras instituciones y organizaciones civiles que siguen de cerca la problemática de los detenidos en la provincia.

Según se informó de manera oficial, el último deceso ocurrió el viernes a la siesta, alrededor de las 15.45, en el Módulo MD1 de la cárcel para varones. En una celda fue encontrado ahorcado Milton Rivero (43), quien en libertad había sido un conocido bailarín de la disco Keops de Villa Carlos Paz.

“Inmediatamente se dio intervención al servicio médico del establecimiento, que constató que el mismo se encontraba sin signos vitales”, se indicó desde la Provincia.

Rivero se encontraba detenido allí desde hacía sólo 22 días, luego de que fuera imputado como supuesto autor de amenazas calificadas a una expareja. Estaba a disposición de la Fiscalía de Violencia Familiar del 2° turno, a cargo de Bettina Croppi.

Ante esto, desde el Servicio Penitenciario ya se informó de lo sucedido tanto a la fiscal como al Tribunal de Conducta Policial y Penitenciaria.

Por ahora, el caso permanece caratulado como “muerte de etiología dudosa”, ya que la fiscalía aguarda el resultado final de la autopsia, además de otros informes forenses.

Esta muerte se agrega a otros casos similares del mismo complejo penitenciario de Bouwer, tanto en la cárcel para varones como en la de las mujeres, que aún diferentes fiscales intentan dilucidar.

Ellas

Es en el penal para mujeres donde se investigan los casos aún más dudosos: son tres los decesos desde que comenzó el año hasta ahora.

Elsa Medina (62) habría fallecido por problemas de salud el 2 de febrero; Janet López (30) fue encontrada ahorcada el 22 del mismo mes (la investigación del fiscal Guillermo González apunta a un aparente suicidio) y Elisa Vanesa Castaño (34) apareció ahorcada el domingo 7 de marzo dentro de su celda 10 del Pabellón E2.

Tras la muerte de López, las presas generaron un principio de motín que derivó en la salida de quien hasta entonces era la directora del penal, Marisa Alé.

No fue la única consecuencia. Después del deceso de Castaño (aún el fiscal José Bringas no determinó si se trató de un suicidio o de un homicidio), Cecilia Lanzarotti fue nombrada interventora de ese penal y asumió como nueva directora Patricia Grunberg. Y de manera paralela, se creó una mesa multisectorial para tratar la problemática dentro de este penal, ya que se detectó que existía una serie de factores alrededor de las mujeres presas que hasta entonces no se estaban teniendo en cuenta.

Hace 20 días, la jueza de Control N° 9, Celeste Ferreyra, resolvió un habeas corpus que había sido pedido en favor de Castaño cuando aún estaba viva y remarcó que dentro del SPC, entre otras falencias, el concepto de salud con el que se trabajaba carecía de abordajes integrales e interdisciplinarios.

Imagen: La Voz del Interior

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