Por Luis Logullo- ¿Vio que sale antes de fin de año la nueva y ortodoxa edición de Ortografía elaborada por la Real Academia Española (RAE)? . Provoca un cambio importante en el alfabeto porque fueron eliminadas algunas letras como la «Y», la «CH» y la «LL».

Entonces ahora la «y griega» se pasa a ser una «ye», la «i latina» simplemente «i», en tanto, la «B» se llamará sólo «be» y la «V», «uve» (y no «be larga» como en Argentina). Y la «w», se llama desde ahora «doble uve». La palabra “SOLO” ya NO lleva más acento, sea en la forma e intención que se use.

Tampoco llevarán acento «guión», «huí» y «truhán», porque a que se considera que son palabras «monosílabas a efectos ortográficos», cualquiera sea la forma de pronunciarlas. También se manda al carajo el acento entre números, por ejemplo «4 ó 5». Porque ese acento se utilizaba en la antigüedad cuando todo el mundo escribía a mano y había que diferenciar el cero, pero de eso ahora se encarga la computadora dándoles diferente tamaño a cada uno.

La “Q” también se va porque demás en algunas palabras se podrá cambiar la «Q» por la letra «C» o «K», dependiendo del caso. Así, «Iraq» será «Irak», «Qatar» se escribirá «Catar», «quásar» será «cuásar», y «quórum» ahora será «cuórum». Con los Qom no sabemos si pasan a Cuóm porque todavía esto es un quilombo ya que habría que escribirlo como un extranjerismo, es decir, en cursiva y sin acento.

Y como esta gente estaba al pedo, también se la garraron con la “EX”, que ahora se escribe unido a la palabra, es decir “Exmarido”, “Exesposa”, “Exministro”, “Exgenocida”, “Exrepresor”, pero nunca cuando se trate de palabras compuestas como “Ex director general” o “Ex pelotudo a cuatro tiempos”.

De todos modos, y a mi precario entender, el salvajismo iconoclasta en la escritura seguirá in crescendo debido, principalmente, a Facebook que es un curso acelerado de embrutecimiento. En líneas generales, las gentes escriben muy mal. Pero muy mal. Y no sé si eso está, siendo redundante, mal, porque quizás lo importante es lograr comunicarse y eso es territorio exclusivo del lenguaje, que contrariamente a lo creído en masa, nada tiene que ver con la palabra escrita porque el Poder de cambiar se debe solo a la claridad del lenguaje (¿Ve?, ya no puse el acento en “SOLO”).

Y no en la palabra escrita, puesto que ha muerto hace tiempo la larga para que sobreviva la breve en esta Era, que es la de la imagen. Por ende, hoy escribir palabras largas es manejar lo muerto. Y muerta la palabra, queda el lenguaje como herramienta de cambio, pero a su vez ese cambio puede volverse en contra de la especie Humana al incidir directamente sobre las hormonas del enamoramiento, porque cuando una potencial pareja nos ronda y nos escribe “Grasias por hamarme ací” o “No beo la ora de tenerte amilado”, en uno ese lenguaje actúa como un rebaje viniendo a 110 y justo en la curva se le cruza una vieja que va a cobrar la jubilación y usted baja de golpe a 30 por hora.

Claro que como en la orto-gráfica, desde mi lado putesco también tengo excepciones a la regla, es decir, si me tira onda un tipo descomunal y me escribe “Heres lo mas vello que e bisto”, yo le entro igual y al carajo con la academia. No sé si me explico. Y si no, me da lo mismo.

Foto: Luis Lizárraga- Letras

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