Redacción Alta Gracia– Más de 500 vecinos y vecinas de Alta Gracia y la zona marcharon  bajo la lluvia recordando un aniversario más de aquel 24 de marzo de 1976 cuando la dictadura cívico-militar irrumpió ferozmente. Organizaciones sociales, políticas-partidarias, de derechos humanos, centros de estudiantes e instituciones reclamaron al Ejecutivo y a los candidatos a intendentes una Secretaría de Derechos Humanos para Alta Gracia

Documento completo  24 de marzo de 2015

Hoy, más que nunca, los pañuelos son bandera. Mujeres comunes, mujeres indefensas, mujeres con regazos vacíos. Un pañal de gasa, testigo del cuidado amoroso, de la maternidad esperada. Un pañal de gasa que se convierte en pañuelo, en coraza, en lucha. Mujeres fuertes, mujeres de hierro, mujeres con pañuelos, mujeres osadas, mujeres decididas que toman la plaza, caminan, lloran, putean y exigen. Mujeres que buscan… Mujeres valientes que nos enseñan a luchar. Aprendemos de su coraje, heredamos su lucha, recogemos las memorias de sus pasos en las rondas de los jueves. Hoy 24 de marzo de 2015, las acompañamos y las abrazamos: madres de la plaza, padres de la plaza, abuelas y abuelos.

Los pañuelos nos trajeron a Guido Ignacio, nos devolvieron 116 verdades, nos permitieron asomarnos al horror de los campos dignificados por las historias de amor y solidaridad de cada desaparecido, de cada asesinado y de cada sobreviviente que deja el corazón, testimoniando en los juicios por delitos de lesa humanidad.

Este 2015, se cumplen 30 años de aquellos primeros juicios, en los que valientes testimonios permitieron acuñar la consigna NUNCA MÁS y poner en evidencia las verdades silenciadas del terrorismo de Estado. Aquellos juicios, cuyas condenas fueron opacadas por el Punto Final, la Obediencia Debida y el Indulto; y que, en estos últimos años, se retoman con históricas condenas que nos llenan de esperanzas y nos invitan a participar.

Los pañuelos nos devolvieron 30.000 abrazos por cada genocida condenado. Pero falta mucho aún, porque todavía nos faltan los cuerpos de los 30.000 compañeros, porque faltan casi 400 hermanos que no podemos abrazar, porque nos faltan Jorge Julio López y Silvia Suppo, víctimas de los fantasmas del pasado que reaccionan, intentando sembrar el terror para volver a convertir a la Argentina en un país impune, sumido en el silencio y la desmemoria.

Falta mucho porque el Poder Judicial aparta de los juicios por crímenes de lesa humanidad a los responsables civiles, como Vicente Massot del diario La Nueva Provincia de Bahía Blanca, y el empresario Blaquier del ingenio Ledesma, piezas imprescindibles para el desarrollo del asalto a la Democracia. Por eso, seguimos caminando junto a nuestros pañuelos. Para retomar la lucha histórica, multiplicar los brazos y el amor, para conjurar el olvido y el silencio, para recuperar la memoria, para seguir gritando fuerte “Nunca más al no te metas”.

La dictadura argentina que comenzó el 24 de marzo de 1976, significó la implantación de un modelo de exclusión y saqueo político, económico, social y cultural, en el marco de un plan sistemático ideado por la CIA y sus cómplices locales, y llevado a cabo por un andamiaje cívico militar, en el que no estuvieron ausentes la cúpula de la Iglesia y las grandes corporaciones con intereses económicos, que golpearon las democracias de todo el continente americano y enlutaron la Patria Grande de América Latina.

Paravachasca no estuvo ausente. El terrorismo de Estado dejó su marca profunda en el imaginario colectivo que durante años eligió cerrar los ojos ante el miedo. Alta Gracia vio deponerse a un gobierno municipal democráticamente elegido. El Valle de Paravachasca vio llevarse a muchos de sus hijos y no se preguntó por los que no volvieron. Hoy, Alicia Raquel D’Ambra, Hugo Alberto Pavón, Luis Agustín Carnevale y Carlos Alberto D’Ambra vuelven a ser parte de la memoria colectiva de esta región, cada vez que se cuentan sus historias de vida en los talleres en las escuelas, cada vez que un vecino o vecina se suma a marchar, pidiendo Memoria, Verdad y Justicia y también en cada flor roja que sembramos.

Este es nuestro compromiso como Jóvenes por la Memoria: encontrarnos, vecinos de diferentes edades, sectores sociales y espacios partidarios. Construir la Historia, Nuestra Historia, Nuestro Relato. Contarles a todos nuestros vecinos y vecinas que estamos acá, presentes, que quebramos la amnesia, que recordamos y que ejercemos nuestra libertad, nuestro derecho y nuestro deber de DEJAR HUELLA.

Nos comprometemos con el sostenimiento de la democracia en nuestro país, pero también de toda Latinoamérica, a la que queremos libre de cualquier injerencia que pretenda desestabilizarla. Nos solidarizamos con México, herido por el terrorismo de estado, nos unimos en la lucha por justicia, en la exigencia de castigo a los culpables de la masacre de los estudiantes de Ayotzinapa y los miles de asesinados y desaparecidos en un plan sistemático que una vez más, intenta amordazar la lucha y el reclamo por una sociedad más justa.

No queremos convivir con fuerzas de seguridad con resabios de la dictadura, rasgo que emerge impune cada vez que se detiene a un pibe por portación de rostro. Queremos fuerzas de seguridad democráticas y al servicio del pueblo.
Seguimos luchando por el fortalecimiento de políticas públicas de memoria que nos comprometan, cada vez más, con la construcción de nuestra propia historia. Para esto, es necesario impulsar el debate en el seno de la sociedad cada vez que personajes nefastos y oportunistas pretendan desmerecer esta lucha, hablando de terminar con “el verso de los derechos humanos”. Hacernos cargo de nuestro pasado es construir compromiso con un futuro donde la verdad y la justicia sean los pilares fundamentales de nuestra realidad. Sin memoria no hay futuro posible, sin memoria no hay NUNCA MÁS.

En la Semana de la Memoria de 2013, un vecino de Alta Gracia y compañero, Pedro Gaetán, contó una anécdota. Pedro se encontraba brindando su declaración testimonial en la mega causa La Perla en la ciudad de Córdoba, y, al finalizar, le dijo a uno de los genocidas, cara a cara: “Miren ahora, quién está haciendo la historia”.
Hoy 24 de marzo de 2015, en este día Nacional de la memoria, por la verdad y la Justicia, decimos nunca más al olvido y el silencio.

A 39 años del último golpe de estado en nuestro país:
• Celebramos la continuidad de los juicios de Lesa humanidad en la Provincia y en todo el país e invitamos a todos y todas a construir Memoria, participando de sus audiencias con la sola presentación del DNI.
• Pedimos el cambio de nombre de la Plaza Mitre por Plaza de la Memoria, en cuyo seno se levanta el “Anfiteatro de la Memoria”, espacio de reflexión y de confluencia multisectorial en la lucha por los derechos del pueblo, lugar emblemático de participación ciudadana.
• Pedimos al Ejecutivo de la Municipalidad de Alta Gracia, la creación de una Secretaría de Derechos Humanos y Memoria, que sea una voz plural y multisectorial de nuestra ciudad. Dejando en claro que memoria y derechos humanos deben ser políticas de estado.

A 39 años del golpe de estado genocida, no olvidamos
Porque asesinaron y desaparecieron
Porque saquearon al país, llenándose los bolsillos y enriqueciendo a sus cómplices
Porque nos quitaron derechos, libertades y garantías
Porque nos robaron educación y cultura
Porque nos quemaron los libros y la música
Porque se robaron a los nietos, y les negaron su identidad, su historia y el abrazo de sus abuelas
Porque llegaron incluso a negarnos el ritual de la muerte y no nos dejaron enterrar a nuestros muertos…

Alicia Raquel D’Ambra… PRESENTE
Hugo Alberto Pavón… PRESENTE
Luis Agustín Carnevale… PRESENTE
Carlos Alberto D’Ambra… PRESENTE
30.000 compañeros desaparecidos… PRESENTE
30.000 compañeros desaparecidos… PRESENTE
30.000 compañeros desaparecidos… PRESENTE
AHORA Y SIEMPRE
AHORA Y SIEMPRE
AHORA Y SIEMPRE

 

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