Redacción Alta Gracia- Así lo afirmó su abogado Diego Agüero, quien relató algunos pormenores de la investigación y finalmente el pedido de la elevación a juicio.

La semana pasada, el fiscal a cargo de la investigación, Alejandro Peralta Otonello, firmó el decreto de requerimiento de citación a juicio. Se trata del caso de Agustín Maximiliano Romero (24) quien habría asesinado a su padrastro Fabián Romero de dos disparos con un arma de fuego, el 3 de diciembre de 2018.

Agüero, en diálogo con el programa Infiltrados de FM 96.9 Radio Bar, afirmó: «Ya se tienen los resultados de un proceso muy largo de investigación pericial en la faceta interdisciplinaria psicológica y psiquiatrica a los fines de determinar la imputabilidad o inimputabilidad de mi defendido. Luego de que se hicieran las pericias, entre los peritos designados más los peritos de parte-Dionisio y Chávez- hubo discrepancias muy marcadas entre las pericias psiquiátrica y psicológica. Por ello la fiscalía pidió que se rehicieran y esta vez fueron llevadas a cabo por los Jefes de Servicio de ambas disciplinas. En esta oportunidad, se desarrolló de manera más breve, en una sola entrevista en la cual se determinó la imputabilidad». Sin embargo, el letrado destacó: «Al margen de que se dejó en claro, por ambos peritos, que la capacidad de discernimiento de dirección de sus acciones se vio acotada. Es decir, hubo un estrechamiento marcado de conciencia, aunque no era suficiente para anularla. Pero su historia de vida, los traumas sufridos, el terror que le infringió quien luego resultó víctima, el miedo ya que no se podía retirar de su casa por las consecuencias que sufriere su madre o él que ya había vivido, maltratos físicos, vejaciones, lo que se imagine la audiencia, no tenía salida«.

También relató que el joven intentó suicidarse con la misma arma con la que lo mató, seis meses antes. «Agotadas sus posibilidades de escape, sus posibilidades de evasión, esa mañana se encontraba sin otra posibilidad resolutiva que la que tomó lamentablemente» concluyó.

Agustín se encuentra alojado en el Complejo Penitenciario Bouwer, a la espera de la asignación de los jurados populares y luego la definición de una fecha de inicio de las audiencias. Desde la defensa van a intentar que el proceso resolutivo sea lo más pronto posible y van a solicitar a la justicia la absolución del joven, quien no tenía antecedentes al momento del hecho. Sin embargo, la calificación legal; «homicidio agravado por el uso de arma de fuego y alevosía» puede llevarlo a recibir una condena de prisión perpetua.

CONTEXTO

El caso se encuadra dentro de un caso de violencia de género-hacia la mamá- y violencia familiar-hacia el hoy, agresor-. «La madre está muy mal, está viviendo en La Falda con unos tíos muy jóvenes, llevando a cabo un tratamiento psicológico y psiquiátrico. Lo visita periódicamente a Maxi» contó el abogado.

Para su defensa, se logró retirar de la imputación el agravante dado por el Artículo 80* que reza sobre los homicidios a sus padres y se comprobó mediante ADN que Romero no era su papa biológico. A pesar de ello, si fue acusado por homicidio agravado por uso de arma de fuego y por alevosía ya que la víctima estaba dormida. «Desde que se inició la investigación, han aparecido más testigos que saben de la historia de vida Maxi y de la madre-a la que él le contó cuando iba a la escuela-, más el trabajo que han llevado a cabo los psicológos». Con ello, intentarán poner a los jurados en la piel del victimario para lograr reducir su pena.

Boiling point

«Para hacerlo más claro, Agustín llegó a lo que se dice`boiling point´ o en castellano punto de ebullición. Podemos hacer la analogía con una olla a presión donde bajo cierta temperatura se va incrementando la presión del aire hasta que ese aire trata de escapar y sale por el agujerito haciendo ruidito, en este caso ese silbido fueron los dos disparos contra Fabián Romero».

DELITOS CONTRA LAS PERSONAS

Capítulo I

Delitos contra la vida

Artículo 79. – Se aplicará reclusión o prisión de ocho a veinticinco años al que matare a otro, siempre que en este Código no se estableciere otra pena.

*Artículo 80. – Se impondrá reclusión perpetua o prisión perpetua, pudiendo aplicarse lo dispuesto en el artículo 52, al que matare:

1º A su ascendiente, descendiente o cónyuge, sabiendo que lo son;

2º Con ensañamiento, alevosía, veneno u otro procedimiento insidioso;

3º Por precio o promesa remuneratoria;

4º Por placer, codicia, odio racial o religioso;

5º Por un medio idóneo para crear un peligro común;

6º Con el concurso premeditado de dos o más personas.

7º Para preparar, facilitar, consumar u ocultar otro delito o para asegurar sus resultados o procurar la impunidad para sí o para otro o por no haber logrado el fin propuesto al intentar otro delito.

Cuando en el caso del inciso primero de este artículo, mediaren circunstancias extraordinarias de atenuación, el juez podrá aplicar prisión o reclusión de ocho a veinticinco años.

Artículo 81. – 1º Se impondrá reclusión de tres a seis años, o prisión de uno a tres años:

a) Al que matare a otro, encontrándose en un estado de emoción violenta y que las circunstancias hicieren excusable;

b) Al que, con el propósito de causar un daño en el cuerpo o en la salud, produjere la muerte de alguna persona, cuando el medio empleado no debía razonablemente ocasionar la muerte.

2º Se impondrá reclusión hasta tres años o prisión de seis meses a dos años a la madre que, para ocultar su deshonra, matare a su hijo durante el nacimiento o mientras se encontrara bajo la influencia del estado puerperal y a los padres, hermanos, marido e hijos que, para ocultar la deshonra de su hija, hermana, esposa o madre, cometiesen el mismo delito en las circunstancias indicadas en la letra a) del incido 1º de este artículo.

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