Por María Luz Cortéz- La aparición de una tortuga con su caparazón destrozado conmovió a los vecinos de Alta Gracia. El animalito fue rescatado por la fundación ADMA en estado de gravedad. Fue intervenida quirúrgicamente por el veterinario Pablo Bizzari. El profesional explicó que, se trató de una lesión de “muy grave” y que evoluciona bien. “Calculo que si todo marcha como hasta ahora, la semana que viene le doy el alta”, detalló Bizzari. Aunque advirtió que, no podrá reinsentarse aún en su medio natural.

Se trata de una tortuga de agua dulce que vivía en el Tajamar de Alta Gracia. En el lugar se pueden observar otros animalitos como este. Todavía se desconoce quién fue el autor de esta lesión. El animal tenía destrozado su caparazón, por lo que la cirugía realizada por Bizzari con la colaboración de Carla Deheza duró tres horas y media.

¡Nueva información de la Tortuga!Gracias a la @veterinariazoovida por el vídeo, podemos ver qué el pequeño animalito sigue mejorando, aunque lentamente.A pesar de la situación y el daño que sufrió, estamos contentos al ver el compromiso y el trabajo de todos: las personas que la rescataron, los voluntaria de ADMA, y la veterinaria ZooVida. Seguimos afirmando que estas acciones son un llamado de atención para la sociedad, dónde debemos entender que son seres vivos, que sienten y sufren. Qué todos los seres vivos compartimos un ecosistema y debemos respetarnos y convivir en él.No hay diversión en el sufrimiento ajeno #NoAlMaltratoAnimal

Posted by Fundación ADMA on Friday, October 11, 2019

Desde entonces, el veterinario le realiza curaciones diarias y la saca al sol. Al respecto, explicó que el sol es fundamental para este tipo de animales. “Los reptiles son animales de sangre fría. Necesitan la temperatura acorde para que su metabolismo funcione correctamente”, precisó.

Aunque el reptil evoluciona favorablemente, el período para que vuelva a su estado natural podría demorar entre un año y un año medio. Mientras tanto, desde la fundación ADMA en colaboración con el veterinario están en la búsqueda de un estanque o una pequeña laguna para contenerla durante este período de “semi- cautiverio”.

El objetivo es que, la tortuga no pierda el instinto para luego reinsertarse en su ecosistema. “Lo importante es que pueda seguir alimentándose de peces y lo ideal sería que estuviera con otra tortuga”, explicó y agregó que las tortugas de agua dulce cuando son crías son herbívoras y luego de adultas son carnívoras.

Para La Voz del Interior

Imagen: Veterinaria ZooVida

Compartir esta noticia

Comentarios

comentarios

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here