La Voz del Interior- La mujer le dio un revólver al muchacho para que matara a otro joven de un tiro en la sien. El crimen sucedió en 2015 en Alta Gracia. El homicida tenía 16 años al momento del hecho.

Una mujer fue condenada por la Justicia cordobesa como coautora de homicidio, luego de que se comprobó que ayudó a uno de sus hijos, por entonces menor de edad, para que matara a otro muchacho de un balazo. Concretamente, la madre le facilitó un revólver cargado para que fuera a una plaza y asesinara a su rival.

El drama sucedió el 8 de enero de 2015 en la plaza Divino Niño en la ciudad de Alta Gracia. La víctima fatal fue Ezequiel Tejada (18), quien recibió un disparo en la cabeza y fue rematado a patadas mientras estaba en el piso.

La Cámara 7ª del Crimen de Córdoba condenó a Carmen Liliana S. (57) a la pena de 10 años y ocho meses de cárcel efectiva por el delito de homicidio agravado.

No se da su identidad completa, ya que el otro acusado en este juicio fue su hijo, quien era menor de edad al momento del crimen. Gonzalo Leonel S., hoy de 18 años, fue declarado culpable por los jueces y se remitió su caso a un Juzgado Penal y Juvenil de Alta Gracia para que decida su destino.

Las penas coincidieron con lo pedido por el fiscal de Cámara, Marcelo Altamirano.

Pelea y disparos

Aquella tarde, Gonzalo y Ezequiel Tejada, enfrentados desde hacía tiempo, volvieron a encontrarse en una plaza donde se disputaba un partido de fútbol.

Según la acusación, bastó un cruce de palabras entre ambos y por poco no se fueron a las manos.

Entonces el menor de 16 se fue corriendo hasta su vivienda, donde su madre le facilitó un revólver calibre 22 cargado.

Gonzalo regresó a la plaza y le efectuó, a la vista de todos, un disparo a su rival directo a la cabeza.

Tejada cayó malherido y murió minutos después mientras era golpeado en la cabeza.

Además de la condena contra la madre y la declaración de culpabilidad para el joven homicida, otro muchacho fue absuelto por el beneficio de la duda.

Se trata de otro hijo de la mujer –Jonathan Gabriel S.–, quien estaba acusado de haber golpeado a la víctima mientras agonizaba.

Un brutal crimen en una plaza, a la vista de todos

El asesinato sucedió mientras se disputaba un partido de fútbol barrial. Varios testigos recuerdan de qué modo el joven de 16 años apuntaba con el revólver calibre 22 a su rival y gatillaba sin que la bala saliera. “Hacía clic, clic, clic… Hasta que el disparo salió y dio en el cuerpo de su rival”, comentó un testigo que presenció todo.

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