Comunicado de Prensa- ​El Gobierno de la Provincia de Córdoba, la Municipalidad de la ciudad de Córdoba y la empresa Elyon coordinan la conservación de los restos de una antigua acequia, hallados en un terreno ubicado a metros de la Manzana Jesuítica, declarada Patrimonio de la Humanidad. La legislación municipal, provincial y nacional protege el patrimonio arqueológico y paleontológico, que habla de la vida de los pobladores de una comunidad.

La acequia está construida con ladrillo y piedra bola seleccionada. El ladrillo y la piedra eran puestos a la manera de hileras unidas por una argamasa calcárea. Tiempo después, cuando el canal que transportaba el agua dejó de funcionar, se construyó un sistema de arcos de ladrillo para poder construir sobre la estructura hidráulica, y tienen la función de cimiento.

Los restos de la acequia datan del siglo XVII y fueron descubiertos durante una excavación en un terreno ubicado en calle Caseros 243, en el centro de la ciudad de Córdoba. La  empresa constructora, que prevé erigir un edificio de departamentos en ese lugar, realizó el estudio de impacto arqueológico que marca la ordenanza 11.935. Mientras que la Provincia, por intermedio de la Agencia Córdoba Cultura y su dirección de Patrimonio Cultural, solicitó a la empresa constructora un proyecto de mitigación para preservar los restos encontrados en el subsuelo.

Arqueólogos de la Provincia de Córdoba, la Municipalidad de Córdoba y del Grupo Elyon, empresa constructora encargada de construir allí un edificio de departamentos, coincidieron en que los restos de la acequia hallada en el lugar dataría del siglo XVII. Alfonso Uribe, María Elena Ferreira y José María Caminoa, respectivamente, señalar que el conducto habría estado conectado con el cauce del arroyo La Cañada para abastecer de agua a la ciudad. Precisan que su fabricación dataría de los años 1620 a 1670.

El arqueólogo de la Dirección de Patrimonio Cultural de la Provincia, Alfonso Uribe, valoró el trabajo compartido entre el sector público y privado destinado a la preservación de estos vestigios del pasado cordobés. “Es muy importante el trabajo en conjunto entre los organismo del Estados municipal y provincial y el sector privado en función del rescate de estas estructuras. Los proyectos de los desarrollista pueden convivir con los intereses públicos”, opinó el arqueólogo.

El hallazgo está muy cerca del Manzana Jesuítica declarada como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Por esa razón, el sitio y las obras allí proyectadas están sujetos a una serie de procedimientos tendientes a preservar el patrimonio arqueológico existente. Cabe destacar que las tres partes comprometidas en esta tarea están realizando un trabajo mancomunado para poner en valor el hallazgo. El proyecto inicial de la empresa Elyon fue modificado.

“Hay que tener en cuenta que la Unesco pide que se estudien todos los sistemas hidráulicos que están asociados a la Manzana Jesuítica”, recuerda Alfonso Uribe, arqueólogo de la Dirección de Patrimonio Cultural de la Provincia. “Al tomar agua de un tajamar y distribuir el agua por las manzanas del centro, lo que nos permite este ángulo es saber qué dirección cómo entraba a las propiedades jesuíticas y qué  dirección tomaba el sistema”, agrega el especialista. “Estos canales eran muy importantes para la distribución de agua y la vida cotidiana de los habitantes de la Córdoba del pasado”, subraya Uribe.

El terreno en cuestión está dentro de las llamadas 70 manzanas fundacionales de la ciudad de Córdoba, por lo que los vestigios están dentro de una zona de alto riesgo.

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