Por Luis Logullo– Suelo escribir en base al sarcasmo freudiano, pero hay veces en que algunas cosas se van de las manos. Y hoy, por ejemplo, una de estas “cosas” me dejó sin poder conciliar el sueño o tirarme gases en el patio. Así tanto me afectó.

A resulta que estaba yo mirando televisión y más precisamente El zorro, la historia de aquel hombre capitalista que era géi no asumido y vivía en su estancia entre parias mexicanos que le rendían pleitesía y usaba capita negra ceñida con antifaz.

Y entonces, así de golpe me pregunté cómo hará la señorita que baja al lenguaje de señas la serie en el cuadradito arriba de la pantalla para traducir a Bernardo.

Estamos ante una paradoja de la diversidad porque se trata de traducir a sordomudos lo que dice un mudo y hecho por una parlante.

Es jodido el asunto porque Bernardo sería como la mucama paraguaya pero que no habla. No es para tomarlo a broma.

No sé, estoy mal.

Compartir esta noticia

Comentarios

comentarios

1 Comentario

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here