Por José Raúl Tissera. Y por si el agravio fuera poco, los funcionarios públicos irresponsables informaron que el Sábado 7 no habría distribución de “garrafas sociales” porque la empresa no las tendrá hasta la semana que viene. Retrocedamos unos días. El Miércoles 28 , como si fuera a llover Maná, dirigentes y militantes políticos, publicitaban que el Jueves 29 llegaban los ansiados tubos. Sin embargo, ese día, por la tarde,  las redes sociales tronaban con vecinos indignados de los barrios que, tras largas  horas de espera, debieron volver a sus hogares, cargados solo de frustración. La convocatoria pasaba al sábado.

Por vocación y lo lacerante de la cuestión, consideré necesario ver que estaba pasando. A las 11 y 30 llegue al Centro Vecinal de barrio Sabattini. La “cola” era más de una  cuadra: ancianos, niños, hombres y mujeres de todas las edades, llegando con su garrafa al  hombro, un carrito, o a pulso. Los primeros desde la madrugada. Por cierto, brillaban por su  ausencia, no solo aquellos voceros, sino también, funcionarios, activistas, etc. Obvio: “el horno no estaba para bollos” y no se arriesgarían a un escrache.

El camión de “Papa Noel” llego cerca de las 13 y 30. Como por arte de magia, aparecieron autos, motos, carritos, gente corriendo .Quienes eran? vecinos de otros barrios, donde el vehículo no llegaría, o ya estuvo antes.

En síntesis, esta inaudita e increíble cuestión social -enseguida hare la evaluación-es la siguiente: como las garrafas escasean, son robadas a mansalva. Al no hacerse control de calidad y cantidad, nadie sabe cuántos kilos de gas , efectivamente tienen. No hay un castastro serio, fehaciente, de los vecinos de cada barrio, con identificación de la familia, calle y número. Hay un “mercado negro”  oscila entre los 60 y 100 pesos

Una familia tipo necesita, al menos, 3 garrafas: cocina, calefón y dormitorio. Obviamente, con el invierno el consumo es mayor. Y algo que hace a la fácil solución. El presidente de otro centro vecinal, me señalo  estaban a la espera, desde hace varios meses, de una convocatoria municipal para ordenar la distribución, como se hace en Córdoba Capital.

Así las cosas, con un crudo invierno encima, cientos y cientos de humildes hogares de nuestra ciudad, sufrirán, además de muchas necesidades ,el tormento del frio. Que tengan duro el pellejo, no autoriza tengan que sumar, especialmente sus hijos y abuelos, otro drama por la ineficiencia de quienes los gobiernan, sin distinción: del orden nacional, provincial y municipal. Los tres tienen oficinas de “Desarrollo Social”, que son muy activas en las épocas de las elecciones. En especial, con estos barrios más carenciados.

La ley, como lo destacaba Claudia Moreno en Redacción Alta Gracia la semana pasada, está pero, como se ve, incumplida. Y no hay sanción para los responsables de esta anomia funcional. Nuestros vecinos más desprotegidos, tienen derecho constitucional, a una mínima calidad de vida. Seguridad de sus pocos bienes, salud, educación y servicios (agua, luz, cloacas) y algo tan elemental como UNA , DOS O TRES GARRAFAS DE GAS POR SEMANA.

La pregunta final, estimado lector: es tan difícil se les resuelva esto? Ni siquiera es gratis, las pagan, con esfuerzo y sacrificio.  La solución a este tema contribuirá, en alguna medida,  a la paz social de nuestra ciudad.

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1 Comentario

  1. EXCELENTE NOTA, DESNUDA UNA REALIDAD DE LA QUE ESTAN MUY LEJOS, LOS FUNCIONARIOS DEL MUNICIPIO, QUE HACEN ANUNCIOS RIMBOMBANTES, QUE SABEN PERFECTAMENTE QUE SOLO SON UN ACTING OUT».

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