Por Gabriel Zuzek-  Es una generalidad sin ninguna trascendencia, pero una de las marcas que caracteriza a los altagraciences es la impuntualidad. Fanue parece ser la excepción a la regla y llega a la entrevista en el horario pautado. El autor de las Teorías acerca de la desaparición de Alta Gracia, está a punto de editar –nuevamente a través de la autogestión- Los rusos casi nunca se equivocan; su segundo libro de cuentos. “Por defecto soy optimista y todo está encaminado para que el nuevo libro entre en imprenta en la brevedad”, dice el escritor.

Fanue es el seudónimo de Jorge Flores Soler, que alguna vez se recibió de Ingeniero Electrónico pero mucho antes -cuando era un adolescente- se fascinó por el “mundo de la radio” y la literatura de ciencia ficción. “En esa época todos los que leíamos en algún momento también nos animábamos a escribir algo pero no se lo mostrábamos a nadie. Después, cuando encontrás a alguien que más o menos sintoniza con lo mismo, vas perdiendo la timidez”.

Su primer cuento lo leyó frente a un micrófono y dos personas. El compañero con el que producían y realizaban un programa de radio y el operador de turno. “Leí una historia que trataba sobre el monstruo de la Bateíta que tuvo buena repercusión entre los oyentes. Creo que ahí – rememora Fanue- perdí totalmente la vergüenza para mostrar lo que uno hace”.

Una excursión al humor gráfico

Fanue también fue colaborador de la revista Hortensia. A esa legendaria publicación llegó de la mano de su amigo, el humorista gráfico Oscar Salas. “Él era uno de los pilares de la revista y a mí siempre me atrajo mucho el tema del humor. Hasta ese momento apenas nos conocíamos y yo le llevé unos dibujos y él me comenta que las ideas eran buenas pero los dibujos eran pésimos”, cuenta. A partir de ahí tomó unas clases con Salas “y se entabló una relación de amistad que perdura hasta hoy”.

En Hortensia trabajó dos años y medio hasta que la revista dejó de salir a finales de la década del 80`. Allí realizaba humor gráfico en cuadros individuales y en algún momento “empecé a publicar una tira – que debe haber durado tres o cuatro números- de un personaje que se llamaba Culinario, que era un cocinero que a través de sus diálogos realizaba una especie crítica social”. En esa revista firmaba los trabajos con su seudónimo a modo de “nombre artístico”. Fanue se emociona al mirar en retrospectiva esa época y señala: “Poder haber estado en ese lugar, que era un símbolo de Córdoba y de todo el país, fue como tocar el cielo con las manos”.

El tiempo de la literatura infanto-juvenil

Fanue recuerda que la novela Robinson Crusoe del escritor inglés Daniel Defoe fue la primera “de pantalones largos” que leyó. “La disfruté de un modo increíble porque yo no la estaba leyendo, yo estaba con el personaje compartiendo sus aventuras”, narra el escritor y continúa: “Esa lectura me despertaba una sensación muy adrenalínica y el tema de la aventura siempre me había quedado anclado. Por eso cuando se me ocurrió escribir para chicos lo hice a partir de aventuras pero quise además que tuvieran un especie de bonus track”.

Y de esa manera se publicaron cuatro libros de Los casos del Inspector Chunchurreta; dos por autogestión y dos por editorial Sudamericana, que llevan ilustraciones de Oscar Salas. El protagonista de esta serie de aventuras es el detective y su loro ayudante denominado Kilates. Ambos deben resolver los enigmas y cada historia contiene un acertijo para resolver.

“Las aventuras son cortitas, muy dinámicas con juegos de lógica para que además de la lectura los chicos tengan algo con qué interactuar”, relata Fanue.

Las letras dela autogestión

En 2011 Fanue publica las Teorías acerca de la desaparición de Alta Gracia donde recopila una serie de artículos que salían en la revista Tajamar y posteriormente en Tangente. Fue un libro íntegramente autogestionado. “Desde el diseño de tapa, todo está hecho por mí”, indica Faune. “La autogestión depende mucho de cada momento y ese libro fue una inversión; yo venía de hacer también como autogestión los primeros Chunchurretas y habían andado muy bien por lo tanto habá recuperado la inversión. Entonces, teniendo ese antecedente también me volví a aventurar”.

Esos relatos están repletos de situaciones de un humor satírico que limita con lo catástrofe. Allí parte de la población sucumbe y se desespera ante la metamorfosis de una ciudad que termina destruida. “En algunas ferias me han pasado cosas risueñas, algunas personas venían a preguntarme como enojadas por qué había decidido ponerle ese título al libro”, cuenta Fanue y esboza una sonrisa.

Para financiar la publicación de su nuevo proyecto, Los rusos casi nunca se equivocan, Fanue recurrió a las redes sociales con la idea de financiar su publicación a través de una pre-venta. El autor ideó un mecanismo de financiamiento colectivo que se compone de tres pasos: se compra el libro por anticipado y con lo recaudado se lanza su edición y los compradores lo tiene apenas sale de imprenta. Al abonar la pre-venta, cada comprador recibe una ejemplar de las Teorías acerca de la desaparición de Alta Gracia para amenizar la espera del nuevo libro. “Si se logra alcanzar el monto que requiere la edición, el nuevo libro verá la luz en breve. Si no se llega, se les devolverá el dinero a los que aportaron. El ejemplar de las “Teorías…” igualmente quedará en sus bibliotecas, como un reconocimiento por el gesto”; señala en su perfil de Facebook.

“Antes de lanzar la propuesta me tuve que concientizar que por la situación económica era muy probable que no llegara a salir, pero uno tiene amigos y gente a la cual le gusta lo que escribo. Eso siempre apuntala la cuestión del lado optimista”, concluye Fanue.

Compartir esta noticia

Comentarios

comentarios

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here