Por Claudia Moreno- Re publico aquí un informe que escribimos en marzo del año 2012 junto al colega Diego Heredia en Papel Tortuga donde, por primera vez los altagraciencies pudimos conocer por dentro la destrucción que se estaba generando dentro del templo jesuítico. «Caminando entre huesos» fue otro de los informes a través del cual pudimos ver cómo los huesos humanos salían desde el piso «restaurado». Hoy la justicia entiende que no hay culpables, que no hay responsables por el tremendo daño patrimonial

INFORME PUBLICADO EN MARZO DE 2012

El 29 de febrero 2012, la Comisión Nacional de Museos afirma que el Instituto “Marina Waissman”, de la Universidad Católica de Córdoba, no estaba autorizado para ser representante técnico de la obra y que el cura párroco “ha abusado de la buena fe” al haber ocultado los alcances de la remoción y despojo del piso jesuítico además de los restos óseos allí encontrados. Se destruyó el solado del templo y se avanzó sobre las sepulturas por lo que, para algunos expertos, el avasallamiento al capital patrimonial, podría hacer caer su condición de Patrimonio de la Humanidad


No fue fácil hilvanar la documentación con la que nos encontramos a la hora de hacer este informe, teniendo en cuenta que el tema atañe directamente a la esencia misma del ser altagraciencies y cordobeses. Hablar que la Iglesia de Ntra. Señora de La Merced es Patrimonio de la Humanidad es hablar de la responsabilidad que nos cabe a todos de preservarlo en el amplio sentido de la palabra.
PAPEL TORTUGA accedió en forma EXCLUSIVA a la nota Nº 207 del 29 de febrero de 2012 de la Comisión Nacional de Museos y de Monumentos y Lugares Históricos (CNMMLH) en la que responsabiliza de forma contundente al padre Marcelo Siderides de no haber puesto al tanto al organismo nacional de la destrucción del solado histórico subyacente, de la remoción de restos de sepulturas antiguas, de haber llevado a cabo un “procedimiento de cuasi clandestinidad para el retiro de los ladrillones y su ulterior destrucción”, de no haber presentado, junto al Instituto “Marina Waissman” un proyecto integral de restauración sino meras notas de pedidos “urgentes” para ser aprobados, entre otros puntos.


La CNMMLH le dice a Siderides que la distancia que separa la sede del Organismo Nacional con Alta Gracia “no ha de ser la oportunidad para que Ud proceda por su cuenta”. Esta nota, según pudo sondear PAPEL TORTUGA, tiene a más de uno preocupado, tanto del ámbito municipal como provincial e incluso al Arqueólogo Daniel Schávelson advirtió sobre el peligro de perder el título otorgado por la UNESCO en el año 2000, no sólo a la Iglesia de la ciudad sino a todo el circuito de Estancias Jesuíticas y la Manzana Jesuítica de Córdoba
El organismo nacional ratifica la suspensión de las obras en forma definitiva y está a la espera que el cura designe un representante técnico de las obras. Le hace notar que “esta designación ha sido omitida, hasta ahora por ud”. Se entiende, entonces, que durante todo este tiempo, la Arq. Melina Malandrino del Instituto “Marina Waissman” no estaba autorizada para hacer este trabajo. “Esta profesional carecía de autoridad suficiente en el obrador para la toma de decisiones (…) Peor aún, ciertos eventos relativos al hallazgo del depósito funerario en el subsolado habrían ocurrido en ausencia de dicha profesional”

“Usted ha abusado de la buena fe de esta Comisión”, reza un fragmento de la nota y, más adelante, aclara que “mal pudo haber autorizado esta Comisión Nacional trabajos que implicaran la destrucción del solado histórico subyacente o de restos de sepulturas antiguas (con el consiguiente agravio a los restos allí enterrados”.

En relación al sistema de acondicionamiento térmico para cuya instalación se realizaron las zanjas que vemos en las fotos, la Arq, Malandrino había presentado un proyecto ante la Comisión: “Relación estratigráfica de los pisos de la Parroquia.. “ en donde aparecen como autores de ese informe, además de la Arq. Malandrino, los Arq. Pedro Cufré y Arq. Juan Pablo Orozco, por parte de la Secretaría de Cultura de la provincia de Córdoba, los Arqueólogos: Lic. Rodolfo Herrero y LIc. Alfonso Uribe. El plano que se adjunta al informe no tiene la firma de aval de estos profesionales, ¿habrán estado al tanto del mismo?, estos arqueólogo dieron su aprobación al estudio del piso jesuítico y de la intervención con caños de hasta 80 X 40 cm?.


La misiva de CNMMLH está dirigida, entre otros, al gobernador De la Sota, al intendente Walter Saieg, al Arzobispo de Córdoba, a funcionarios de la CONAPLU e incluso al Consejo Pontificio de la Cultura (Vaticano).
Entendemos pues, la gravedad del asunto, más aun teniendo en nuestras manos la carta documento dirigida al cura párroco por parte de los familiares de los descendientes de Lozada y Juan Manuel Solares en octubre de 2010 en donde lo hacen “responsable de su accionar y plausible de cometer un delito de carácter doloso en caso de decidir sacar, mover o reemplazar las lápidas de los gestores de la Fundación de Alta Gracia, como así también, realizar cualquier modificación que atente al Patrimonio del Mundo”.

Entrevista Exclusiva a Martín Repetto, Pte. CNMMLH

P.T- Luego de constatadas las irregularidades en el tratamiento de la obra por parte del sacerdote, ¿por qué aún se espera que él designe un grupo de asesores para la continuidad de las mismas?
M.R- El párroco, como representante de la Iglesia, sigue siendo el «dueño» del edificio y la Comisión no tiene facultades para desposeerlo. Se debe seguir tratando con el párroco en su condición de titular del bien y responsable primario de su cuidado. Así funciona nuestra legislación. De todos modos, lo ideal hubiera sido que después de este episodio, la Iglesia tomara alguna decisión relevante y propusiera, quizá, otro interlocutor desde el Arzobispado. Por eso se mandó copia de las notas al Arzobispo y al Vaticano, buscando «forzar» la aparición en escena de otro interlocutor. Hasta ahora no ocurrió.
P.T- Usted asegura que los cambios en el solado, en este caso, se pueden efectuar y la autorización se realiza en la búsqueda de beneficios para la estructura, pero el párroco no comunicó los hallazgos de restos óseos…
M. R- Lo que está mal, muy mal es que con ocasión del retiro de este solado superficial se halla encontrado otro solado «histórico» y NO se haya paralizado de inmediato la tarea, comunicando el hallazgo rápidamente y sin tocar nada!!! Y si encima de continuar la tarea, se destruyó el material…Y si encima, junto con el material se retiraron restos de esqueletos allí sepultados…Entonces todo esto está muy mal de parte del titular del edificio y comitente de la obra. Repito ¿obró de mala fe? No lo sé. ¿Obró sin diligencia ni cuidado del patrimonio? Evidentemente.
P.T- Otro de los puntos clave en este tema, además de los pisos, es la obra de instalación de un sistema de climatización. ¿Ustedes vieron los planos?
M.R- Nunca fue autorizada por la Comisión porque nunca se justificó con documentación técnica la instalación y si así hubiera sido, con sólo ver el plano de instalaciones y su carácter invasivo y destructivo, no se hubiera aprobado. En este punto el párroco va un poco más allá del error y, al parecer, mentiría, salvo que realmente esté muy confundido. Pero hay un aspecto importante y adicional de por qué la Comisión no hubiera jamás autorizado la losa, amén de la destrucción del subsuelo: porque el sistema cambiaría el tenor de humedad del suelo y del ambiente y ello, en un edificio de tal antigüedad, puede ser tremendamente dañino
P. T- ¿Puede perderse el rango de Patrimonio de la Humanidad?
M.R- Habrá que esperar el avance del proyecto que estamos pidiendo para conocer con certeza el nivel de daño y su reversibilidad.

Patrimonio de la Humanidad en Riesgo

“No se podía caminar sin pisar los restos óseos humanos”

De esta manera describe el Arq. Dr. Marcelo Weissel, en el informe sobre su visita a la Iglesia de la Merced, cuando ingresó y observó el estado en que se encontraba la obra de restauración. El informe del profesional,  enviado por la Comisión Nacional de Museos, Monumentos y Lugares Históricos (CNMMyLH), fue determinante para la suspensión total de las mismas.

El arqueólogo dice que “la obra puesta en valor preveía la realización de un conducto subterráneo todo a lo largo de la planta de la iglesia, sacristía y habitación lindera… el objetivo era instalar un sistema de ventilación (aire acondicionado y calefacción)… sin embargo, el desarrollo de la obra no tuvo en cuenta los efectos directos e indirectos sobre el subsuelo, su patrimonio arqueológico y sobre las condiciones estructurales de fundación del edificio de la sacristía”

El informe del profesional estuvo clasificado como reservado y fuera de consulta al público por un plazo de 60 días al igual que el resto de la documentación referida a las obras de la Iglesia Jesuítica. Concluido ese plazo fue divulgado por la CNMMyLH entre otras misivas enviadas al Cura párroco, Marcelo Siderides y a la Arq. Melina Malandrino del Inst “Marina Waissman”.

El arqueólogo enviado a la ciudad el 18 de enero de este año expresa, entre otros puntos, que dentro de los efectos directos constatados se encuentran:

Impacto sobre las condiciones de piezas de madera instaladas en los muros de la Iglesia que se encuentran deficientemente protegidas por plásticos a merced de la humedad ambiente.

Impacto por el patrimonio arqueológico, sepulturas removidas y gran cantidad de restos óseos humanos que hacen difícil incluso caminar sin pisarlos.

Impacto sobre la conservación de las lápidas de mármol instaladas en la iglesia

Impacto sobre el dintel y techo bóveda de la sacristía. En este punto se detiene más adelante que, de continuar las obras, la sacristía, estructura techo bóveda se encuentra cimentado sobre roca madre arenisca, la excavación del suelo para el tendido del ducto, aflojaría su compresión pudiendo abrir aún más la grieta que se constató sobre el dintel de la puerta Este y techo de bóveda

Foto: Francisco Barreiro

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