Por Claudia Moreno- El Departamento de Estadísticas y Tendencias del Centro de Almaceneros, Autoservicios y Comerciantes Minoristas de Córdoba elaboró el informe correspondiente a enero de este año en el cual se observa la baja en el consumo de lácteos, carnes y frutas y el aumento de pastas secas y panes. 

Para elaborar este informe se constataron 32.000 precios de 50 artículos ( los que se corresponden exactamente con los establecidos en la Tabla Nutricional de Elena Morales utilizada por el INDEC ) relevados en 650 comercios de distinta tipología y formato, seleccionados estratégicamente en relación tanto a la ubicación geográfica de los mismos como las distintas realidades socio – económicas.

Una familia cordobesa necesita 14.268 pesos para no caer en la pobreza y 8.177 pesos para no ser indigente. Córdoba tuvo un 31,10% de inflación acumulada interanual.

 

En relación al volumen de venta en almacenes y autoservicios, la caída fue del 21,30% teniendo en cuenta los períodos enero 2015-2016-2017, aumentando a su vez la compras «al fiado» en un 22,70 %

El Centro de Almaceneros concluye su estudio afirmando que durante el mes que pasó se pudo observar una fuerte caída del ritmo inflacionario.

«Si comparamos el 1,14% de incremento en alimentos reflejado entre diciembre 2016 y enero 2017, con los 5,38 puntos porcentuales de aumento en la Canasta Básica Alimentaria ocurrido entre diciembre 2015 y enero 2016 – situación que impactó duramente en el bolsillo de los consumidores, recortando drásticamente el poder adquisitivo de los asalariados -; este análisis permite entender que cotejando idénticos periodos de 2 años consecutivos, la suba de éste último fue un 4,24% menor que el anterior.

En tanto el incremento registrado en la Canasta Básica Total durante enero 2017 fue de 1,30% -, comportándose de manera similar a la de Alimentos, puesto que en durante enero 2016 la misma había sufrido una suba también cercana al 5%. Éste análisis plasmado en el párrafo anterior, resulta desde luego una buena noticia para la economía, mas aún cuando la última suba de combustibles – enero 2017 – no logró impactar «de lleno» en el precio de los alimentos esenciales. Pero desde luego habrá que analizar profundamente como «destrabar» el consumo en Argentina, principalmente el de los alimentos, que desde 2014 a la fecha reflejan desequilibrios y caídas abruptas en los mas necesarios y nutricionales.

Resulta cuanto menos alarmante por ejemplo, los indicadores que muestran en alza la venta de rodados nuevos y usados, mientras la de alimentos continúa cayendo; porque comienza a observarse esa «brecha social», tan capaz de llenar destinos turísticos, como de dejar vacíos los estómagos de los más necesitados»

Foto ilustrativa

Compartir esta noticia

Comentarios

comentarios

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here