Por Jose Raúl Tissera- Llegado al Ministerio de Gobierno, Walter Saieg , a diferencia de su antecesor, separado de su cargo tras el motín policial del 3 de Diciembre de 2013, ,exhibe un bajo perfil mediático. La excepción fue el anuncio de lo que se conoce como “tolerancia cero”. Quien conduce por las rutas provinciales no debe tener un gramo de alcohol en sangre.

La ley 8.560 fija multas de hasta dieciséis  mil pesos ($ 16.000,oo) para el infractor, que serán aplicables por la Policía Caminera a partir del 10 de Junio de este año. Está venciendo el plazo de tres meses para el período de prueba y concientización, como se anuncia en la costosa publicidad del Gobierno en los distintos medios: «El que conduce no bebe, el que bebe, no conduce”.

Según estadísticas recientes, cayó un setenta por ciento ( 70 %) la cantidad de conductores con test positivo. Ello se tradujo además en la disminución de accidentes causados por esa razón.  Por otra parte, casi un setenta y cinco por ciento (75 %) de ciudades y comunas de la provincia ya han adherido a la ley para aplicarlas en sus respectivas jurisdicciones.

La ciudad de Carlos Paz, después de la aprobación por unanimidad, despertó una gran polémica. Los dueños de restaurants y locales de gastronomía pusieron el grito en el cielo al ver afectados sus intereses económicos, como no podía ser de otra forma. El bien particular sobre el general. Como aun resta la reglamentación, se trata de contemplar algunas situaciones especiales o elevar uno o dos puntos el grado.

La Municipalidad de Córdoba no adhirió a la ley. Y curiosamente, tampoco la de Alta Gracia. Si es así  no puede dejar de llamar la atención que,  en la misma ciudad donde es Intendente (en uso de licencia)  el Ministro de Gobierno y Seguridad, se verifique esta omisión, que fue su estandarte cuando llego al Panal.

Quizás por sus ancestros, pero especialmente,  por los terribles costos en vidas humanas, lesiones graves familias destruidas, hospitales colapsados los fines de semana, entre otros.

Hace unos días, el Viceintendente a cargo, Dr. Facundo Torres, decía una verdad de Perogrullo: «los concejales están para legislar”. Pues bien: si los Tribunos locales consideran ser ésta una cuestión importante para la seguridad de los vecinos, más allá de que , como ocurre con los que sostienen tener privilegios para estacionar en pleno casco histórico y algunos bares puedan protestar, tienen todos ellos ahora, la oportunidad de coincidir.

La Ordenanza es incumbencia del Concejo Deliberante. La única verdad es la realidad: todos los días se publican penosos accidentes en las calles de la ciudad.  No sabemos por qué no hay controles de alcoholemia, cuántos casos  se deben a la ingesta excesiva. Tanto de conductores de autos como motocicletas.

Los fines de semana, en las primeras horas de la madrugada, las avenidas son tierras de nadie, zonas liberadas para vehículos lanzados como bólidos. El control municipal es inexistente. No se hace prevención y es hora de poner algunas cosas básicas en su lugar, si queremos tener una comunidad organizad, segura y civilizada.

 

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