Redacción Alta Gracia– La institución educativa empezó el trabajo de construcción de locales comerciales en el predio que el municipio le había donado para la construcción del establecimiento. La ordenanza de donación prohíbe éste tipo de actividad. 

El párraco Marcelo Siderides- quien está al frente de la institución educativa- habría tomado la decisión de construir locales comerciales cuando la ordenanza de donación del predio para que se construyera el Instituto educativa, lo prohíbe.

Este jueves, desde la Asesoría Letrada del Municipio se envió una intimación a las autoridades del Instituto el Obraje- ubicado en Lucas V. Córdoba y calle Rawson- recientemente inaugurado, para que frene las obras de construcción de al menos cinco locales comerciales.

«Esta Asesoría considera que la pretensión de prefactibilidad por parte de la institución educativa, no debería proceder, en virtud de que una habilitación de locales comerciales en el lugar desvirtuaría la finalidad de la ordenanza Nº 8426 que autoriza la realización de la obra con fines exclusivamente educativos. Y por otra parte, no cuenta con el respectivo permiso de uso de suelo, atento que la mayor superficie denominada «Potrero de Loyola» no se encuentra escriturada hasta la fecha y, por lo tanto, de imposible traspaso de dominio de la fracción al Colegio El Obraje, salvo que el Honorable Concejo Deliberante lo habilite por la vía de la excepción».

Semanas después de conocerse el traslado del polémico cura Siderides a la ciudad de Despeñaderos el próximo año, se supo que en los últimos días se comenzó con maquinarias a trabajar en la construcción de al menos cinco locales comerciales que serían administradas por la institución educativa. Los mismos se ubican sobre la calle Lucas V. Córdoba.

«Teniendo en cuenta la misma situación que hemos atravesado con los miembros de la Biblioteca Sarmiento y la intención que tuvieron de vender el lote que les fue donado para construir la biblioteca (lo cual está prohibido por la ordenanza de donación), en este caso es más o menos lo mismo. Se donó el terreno para la construcción de un establecimiento educativo y no para locales comerciales», dijo a Redacción Alta Gracia el asesor letrado Daniel Villar.

«Por suerte hemos tomado el tema a tiempo, no se alcanzó a construir nada, pero no entiendo para qué se iban a construir esos comercios ahí, en tierra incluso que le sigue perteneciendo al municipio porque es Potrero de Loyola», finalizó el funcionario.

 

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