Mi Valle– Si bien también tiene el visto bueno de Ambiente, no había habilitación comunal debido a que cuando arrancaron con el emprendimiento esa era una zona gris.

Se trata de la actividad que provocó ese olor nauseabundo en Alta Gracia durante los últimos días. El propietario se reunió con el jefe comunal este martes.

Luego de una reunión con el jefe comunal Rubén Liendo que se realizó este martes, los dueños del feedlot que trabaja en la localidad hace bastante tiempo, comenzarán con los trámites para la habilitación comunal. Es que si bien venía desarrollando su emprendimiento con la autorización de la Comunidad Regional y de Ambiente de la provincia, nunca se habían hecho la pertinente en su comuna porque al iniciar las actividades esa era zona gris.  

Se trata de la empresa que, por una acción equivocada –según admitieron- provocó el olor nauseabundo que hubo en Alta Gracia durante los últimos días, y que tras el cese de esa actividad, dejó de existir. En el encuentro, pudieron mostrar qué trabajo venían haciendo y los permisos para llevarlo adelante.

«Nos fue bastante bien, presentaron los permisos pertinentes; excepto el comunal que inician ahora. Lo que pasa es que cuando comenzaron con el emprendimiento esa era una zona gris, no pertenecía ni a Alta Gracia ni a Falda del Carmen;  y por eso le dio el visto bueno la Comunidad Regional. Me plantearon que fue un error que cometieron ellos y que no vuelve a suceder. De todas maneras está trabajando la gente de Higiene y Seguridad de la comuna en ese permiso», dijo al respecto Liendo.   

¿Qué es un feedlot?

Feedlot es un término inglés usado actualmente para lo que antes se definía como corrales de engorde de ganado. 

Los rasgos principales de los feedlots son los siguientes:

  • Su tamaño reducido, que minimiza el recorrido de los animales. Las principales consecuencias son un engorde más rápido, pero también un aumento del contenido graso de la carne.
  • Uso de alimentos balanceados, especialmente en base a soja, maíz y pasturas especialmente cultivadas (como la alfalfa).
  • La posibilidad de ubicarlos en zonas donde la ganadería tradicional a campo abierto (extensiva) no es posible. Esto disminuye el costo de uso de las tierras, al no competir con cultivos de alto rendimiento económico, como la soja.
  • Facilidad de manejo, tanto en atención sanitaria (un único veterinario puede verificar rápidamente la salud de muchos animales) como en alimentación.

La proliferación de los feedlots se debe a que el incremento del aprovechamiento de las tierras generadas por el cultivo de soja está desplazando la ganadería a los rincones menos fértiles del país. Esta crisis de la ganadería extensiva, con unos pocos animales por hectárea, está generando la transición hacia una ganadería intensiva, cuyas tecnologías no parecen haber sido todavía bien desarrolladas.

En relación a la comunidad regional (que necesita renovar autoridades y por eso se han generado cruces durante los últimos meses entre dos sectores del peronismo de la zona) es importante destacar que  tiene jurisdicción y competencia en todo el territorio de la Región, con exclusión de las zonas que correspondan a los radios de los Municipios y Comunas fijados según lo dispuesto por los artículos 7º, 188 y 232 de la Ley Nº 8102, salvo convenio especial de algún Municipio o Comuna con la Comunidad Regional. 

Todo esto le dio facultades para que sea este organismo, que integran intendentes y jefes comunales del departamento, el que autorizó la actividad. 

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