Desde hace varios días, volvieron a incrementarse los llamados por secuestros virtuales. El lunes 14, dos personas denunciaron a la policía haber recibido ese tipo de comunicación. En el día de ayer, miércoles 16, los delincuentes cambiaron la modalidad previa al secuestro virtual. 

Una vecina de la ciudad recibió dos llamadas a su teléfono personal, la primera llamada de Alta Gracia. La voz del otro lado- de un hombre mayor- le pregunta «¿Quién habla?» a lo que ella da su nombre completo, ya que estaba esperando la respuesta a un mensaje que acababa de enviar, y pensando que era esta persona la que se comunicaba con ella, se lo dio, y el hombre cortó. Diez minutos después, recibió una segunda llamada de Río Tercero, otra voz, esta vez más joven, le pregunta lo mismo, y la mujer corta. Vuelven a comunicarse y esta vez atiende el marido. Preguntan por tercera vez, «¿Quién habla?, cuando el hombre increpa al emisor, le dice «tengo una llamada perdida de este número, ¿quién habla?» a lo que el marido responde «la policía, ¿quién habla?» y le cortan. La policía recomienda no dar nombres ni datos personales a extraños.

El modus operandi, (luego de estas llamadas previas) continúa siendo el mismo: una voz (por lo general masculina) se hace pasar por un comisario, inspector municipal o jefe de caminera que le avisa al receptor de la llamada sobre un accidente en la ruta. Sin querer, uno mismo le brinda datos de familiares que pueden estar viajando y de las marcas y colores de los vehículos en los cuales se trasladan. Automáticamente, luego de brindar esos datos, se escucha un hombre o mujer que solloza desesperado/a detrás de la supuesta autoridad policial, quien te avisa, ahora, que lo del accidente es mentira, que tienen a tu pariente secuestrado y que quieren dinero a cambio de él. A veces se pide en efectivo, otras veces dinero más joyas o electrodomésticos pequeños, a veces tarjetas telefónicas, según lo que ofrezca la/el damnificado en el estado de desesperación.

El lunes pasado, dos personas, una oriunda de Alta Gracia y otra de Los Aromos, recibieron sendos llamados en los que se les advertía que sus familiares habían sido secuestrados. Las víctimas se dieron cuenta del engaño, cortaron la comunicación y llamaron a la policía.

En relación a los secuestros virtuales, la policía recomienda:

  • No atender llamados provenientes ni de cárceles ni de teléfonos públicos.
  • No brindar datos a extraños, ni nombres, ni números de teléfonos o de tarjetas de crédito,  por más que se identifiquen como comisarios, agentes de policía o inspectores de tránsito. Ni la policía ni Caminera se comunican con parientes de víctimas o damnificados a través del teléfono, sino que se apersona en la vivienda. Y en caso de hacerlo, siempre da un número de contacto.
  •  Si atiende, cortar la llamada apenas se le avisa que tiene un familiar secuestrado, comunicarse con esa persona para chequear que se encuentra bien y luego llamar al 101.

 

Foto: Día a Día

 

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