La Nueva Mañana– Jeremías cayó al vacío desde una grada ubicada a tres metros de altura. Sus padres hicieron una denuncia penal. «No queremos que le pase a nadie más», afirman.

El sábado 15 de diciembre pasado Adolfo Tonnelier y Mercedes Caraballo fueron con sus tres hijos a Quality Espacio, en la avenida Cruz Roja Argentina, para ver bailar a su hija en el acto de fin de año del Estudio de Danza de Yanina Colomé.

El lugar estaba lleno. Se sentaron al final de las gradas, cerca de una de las barandas, envuelta en una tela negra. Jeremías, de dos años y 10 meses, se bajó de la falda de su papá y fue con su mamá. Después quiso ir con su hermano pero tropezó con la alfombra que estaba enrollada, rodó y al chocar contra la tela negra, ésta estaba suelta, y cayó de cabeza al vacío desde tres metros de altura.

«La tela no era de contención sino que cumplía una función estética. Este lugar no tiene luces y los escalones no están señalizados. Nosotros hicimos una denuncia penal por daño contra la integridad de las personas, porque no queremos que esto le pase a nadie más. Fue negligencia, se podría haber evitado. Queremos que la gente sepa que este lugar es una toldería», dice Mercedes Caraballo a La Nueva Mañana.

Por la caída, Jeremías sufrió fractura de cráneo, estuvo internado en terapia intensiva y tras ser dado de alta continúa con controles neurológicos para controlar un hematoma cerebral.

«No se ha a soldado la fractura, se le puede hundir el cráneo. Escondimos todos los juguetes. Jere se despierta asustado, tiene estrés postraumático. Los médicos del Sanatorio Allende nos dijeron que se salvo de milagro. En el último control el neurocirujano nos avisó que es muy posible que nunca se cierre la fractura y que el hematoma puede calcificarse. Todo golpe en la cabeza puede ocasionarle convulsiones dentro de meses, 10 años, 20 años, no se sabe», agrega la mamá de Jeremías.

Por otra parte, los padres de Jeremías denunciaron que la atención médica recibida en el mismo Quality Espacio apenas ocurrida la caída, fue «deficiente» e «irresponsable». «Jere estaba en shock. No paraba de llorar. Pedimos un médico. El consultorio estaba cerrado. Cuando llega un doctor nos dice ‘no tiene nada, dele un jugo, que tome aire y tráigalo de nuevo’. Lo sacamos afuera. Volvimos al consultorio. El medico lo volvió a revisar y dijo que no le notaba nada. No tenia ni Ibupirac, Mejoralito, ni siquiera una Novalgina. Totalmente desabastecido el consultorio», sostienen los papás.

Una vez en el Sanatorio Allende, el nene fue diagnosticado con fractura frontoparietal y derivado a neurocirugía. La tomografía detectó un hematoma de cinco centímetros por uno, en el parietal izquierdo.

La Nueva Mañana se comunicó con Quality Espacio para consultar si desde que ocurrió el hecho se tomaron medidas precautorias, pero no hubo una respuesta oficial. «Fue un accidente», señalaron las fuentes consultadas.

«Conmigo ni se comunicaron para saber cómo estaba Jere. No tuve un mísero llamado, nada. Me molesta que sea tomado como accidente porque es una terrible imprudencia que puede costarle la vida a otras personas. La corrupción, la desidia, la imprudencia, la impericia, matan y no entrar en razones, hacer un mea culpa y cambiar, también. Espero que esto sirva para mejorar o, por lo menos, para advertir a la gente», concluye Mercedes.

Compartir esta noticia

Comentarios

comentarios

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here