Por Carina Mongi– Cuatro personas se extraviaron en el cerro más alto de Córdoba. Fue en medio de la severa tormenta de viento, frío y tierra. De noche, bomberos voluntarios debieron rescatarlos.  

Lo que algunos presumen como una caminata de baja dificultad puede terminar en un día muy complicado y hasta en tragedia si no se toman los recaudos que corresponden. Y, sobre todo, cuando en el medio aparecen cambios de clima que varían todas las condiciones y acentúan los riesgos. Eso pasó al caer la noche de este martes, en medio de una severa tormenta de viento y tierra, con cuatro personas que se extravieron en la cima del cerro Champaquí, el más alto de Córdoba.

Los bomberos voluntarios de Calamuchita, que por esas horas estaban alertas de un sitio a otro por focos de fuego o por daños por el viento, debieron sumar una emergencia: un rescate nocturno en el “techo” de Córdoba.

Un matrimonio, con su hijo de un año y medio de edad, más la abuela de 70, permanecieron varias horas extraviados y sometidos a muy bajas temperaturas, al extraviar el rumbo del trayecto que une el cerro Linderos con la cima de su vecino Champaqui.

Se trata de una caminata corta (una media hora en condiciones normales) y de poca dificultad. Pero en condiciones climáticas adversas se torna compleja. Y en las alturas, los cambios de clima suelen ser más frecuentes, intensos e imprevistos que en el llano.

En la tarde de este lunes eso pasó: de golpe disminuyó la temperatura y se instaló una fuerte tormenta de viento. La familia que había decidido esa excursión, oriunda de Santa Rosa de Calamuchita, se refugió ante sus dudas y el mal clima en la “Cueva de los 40”, un alero natural que sirve de abrigo cerca de la cima.

Lograron comunicarse con un guía lugareño, que dio aviso a los bomberos y los asistió: les proveyó bolsas de dormir y encendió una pequeña fogata.

Ya en la noche del lunes, cinco bomberos de Villa Yacanto y cuatro de Villa Berna subieron a rescatarlos. La mayor preocupación estaba centrada en el niño y en la señora mayor.

“Donde dejamos los autos, a las 12 de la noche, marcaba una temperatura de cinco grados bajo cero”, señaló el bombero Walter Álvarez, del cuartel de Villa Yacanto.

Todos fueron rescatados sanos y salvos. Fueron llevados por los bomberos hasta el camino de Linderos, de donde descendieron en vehículo.

Fuente La Voz del Interior

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