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Category Archives: Luis Logullo

Falta uno a la Mesa

Por Luis Logullo- Y se murió nomás Juan Carlos Mesa.  Un actor de esos de antes, que no necesitaba putear para alegrar la vida de los otros. Su actor preferido era Capusotto.  Lo recuerdo y me veo a mis 14 años descargando rollos de tela en una textil; llevaba en mi bolsillo una diminuta radio de plástico, celeste, porque a las nueve de la mañana sintonizaba radio Belgrano y aparecía él, secundado por Rina Morán y Beba Vignola.

EL TOTO

Por Luis Logullo- El colectivo del pueblo (San Marcos Sierras) es un Mercedes que se desarma, y esto es literal. Deberían prohibir que lo utilicen pasajeros con problemas de columna. Ha perdido ruedas en pleno viaje, se ha tumbado en el vado con niños dentro y se le ha roto la dirección en plena bajada de la loma. El dueño, por suerte, murió; supo ser un viejo delator en la época de la dictadura, y muchos cadáveres hallados en la Quebrada de la Luna, seguramente, se deben a su lengua.

La batalla de Sancocho (fragmento)

Por Luis Logullo- “…pues hasta en la buena nueva de los aguaceros estaban condenados aquellos. Una tumba de agua, que regaló por entonces todo tipo de pestes, paralizó por un tiempo toda quimera de cambio alguno. Se hallaban estancos en fiebres, cagaderas, toses y espasmos para los que inútiles fueron todo intento de alivio mediante potajes o cataplasmas. Las pocas hierbas que habitualmente consumían, se hallaban gomosas y mezcladas en una marisma de fango, plásticos, arena y restos de alimañas hinchadas. Fueron apocalípticas las nubes de mosquitos, y las serpientes, desesperadas, tatuaban de muerte cada pantorrilla que se aventurase al pastizal. 

ALTO CHASCO

Por Luis Logullo- Los chochamus porteños que se compraron el imaginario de la buena vibra cósmica con la boinita de Che Guevara o la capucha géi sado-maso del ex-sub comandante Marcos, acá en el Norte están con el culo en la mano. Imposibilitados de contextualizar algo, arriban hippones pero con la impronta de la superioridad citadina y suponen que hacer malabares con clavas o pelotitas en tierra comechingona parados al lado de un semáforo es lo mismo que sobre las calles de Buenos Ares, y no, nada que ver porque acá la culpa burguesa mucho no abunda.

LAS TEORÍAS DE LO RELATIVO

Por Luis Logullo- Como casi todo, la caída del avión de ese asiático país extraño tiene su ala positiva. Esta desgracia permitió que aflore, nuevamente, el mentado conocimiento generalista argentino. Millones de seres han devenido súbitamente en comandantes de a bordo a/e/i/o/u en licenciados en aeronáutica espacial.

SIN RETORNO

Por Luis Logullo– Muy pero muy cerca de esta aldea San Marcos Sierras se halla la cantera CEFAS, que alimenta sus hornos de cal con leña de árboles originarios. Al escasear esa madera histórica debido al desmonte, la emprendieron con olivos, y también los olivares han desaparecido, se los comió la cantera. Ahora le llegó el turno al coque, un sucedáneo del carbón cuyo síntoma menor es la muerte por asfixia.El síntoma mayor lo padecen a diario las cincuenta familias de obreros, niños y mujeres que perviven un destino de pulmones blancos.

Papa Francisco: “Que me maten es lo mejor que me puede pasar”

Por Luis Logullo- “Pateé el tablero y tengo muy claro mi destino de martirio. Que me maten es lo mejor que me puede pasar”.  (Papa Francisco). Es para mí tan poderoso lo que condensa esta frase, que no creo poder explicar acertada y claramente mi postura con el Papa como cabeza visible de una institución capitalista y milenaria, la Iglesia católica. Además entiendo –y esto lo he dicho hartas veces pero lo reitero para atajarme de las piedras virtuales que me lapidan- la pulsión legítimamente fundamentada de reclamarle más y más apertura. Pero no es posible eso.

EL PARQUET DE LOS NEGROS

Por Luis Logullo–  Dentro de la comisaría, esa noche el tipo estaba agachado en lo oscuro detrás de las rejas, apoyó la manito en su oreja, giró la llave y cuando oyó el último crac ya tenía las dos patitas afuera. Pispeó para los costados y nada, adelante nadie y atrás todo libre e iluminado con una bombilla de setenta y cinco cagada de moscas. Les hizo una seña a los otros once y así, en fila muda y agazapada pasaron por detrás del simio de guardia que buscaba travas en Facebook.