Por Gabriel Zuzek- La postal en los barrios siempre tiene caballos sueltos. La costanera es un campo minado de excremento de equinos, cuyos dueños dejan librados a su azar poniendo en peligro  a los automovilistas, motociclistas y a los vecinos que puedan tener la mala suerte de recibir una patada.

Este periodista viene advirtiendo la proliferación de caballos sueltos, ya que sus dueños los han dejado pastar por cualquier lado, durante los meses de confinamiento domiciliario, producto de la pandemia.

Pero lo que más llama la atención; es que varias veces quien escribe intentó comunicarse con el Secretario General y  Ambiente, Roberto Urreta para que nos cuente a los vecinos cuáles son las acciones desde la Municipalidad que se llevan adelante sobre la problemática.

No hubo ninguna respuesta a esos insistentes llamados.

Sin embargo, en una puesta en escena para las cámaras, el jueves por la mañana se llevó a cabo un operativo para retirar del arroyo a todos los caballos que allí se encontraban… ¿qué raro no? 

De todos modos, existen muchas probabilidades que en algunos meses volveremos a ver equinos “tomando” la ciudad, porque es un problema serio y no se soluciona emparchándolo para las cámaras.

Foto Redacción Alta Gracia- 21 de octubre 2020

La urgente intervención colectiva para preservar el Chicamtoltina

El filósofo y ensayista francés Jean Grenier  alguna vez sostuvo que “el peor reproche que se le puede hacer un cuadro, ¿no es acaso `no me dice nada’?” Está claro, que el regaño venía a cuenta sobre que la más muda de las artes tal vez sea aquella que más comentarios necesita.

Si trazáramos un paralelismo entre la pintura y la naturaleza, aunque esta última tenga la infinita propiedad de modificarse de acuerdo a las estaciones del año, el cuadro del arroyo Chicamtoltina, que atraviesa la ciudad, necesitaría comentarios, explicaciones, pero sobre todo una intervención colectiva -al menos digna- para que ese espacio natural no se transforme en un zanjón nauseabundo.

Foto Redacción Alta Gracia- 22 de octubre 2020.

Es de suponer, que el advenimiento de la pandemia recrudeció la falta de controles y trajo el aprovechamiento por parte de los dueños de los equinos para esparcir sus animales a pastar a lo largo y ancho de la costanera; dejando un tendal de bosta y una estela de peligro para los desprevenidos.

Cada día y tal vez ahora más debido a la cuarentena,  pasan por allí caminantes, runners, ciclistas y también niños que muchas veces se escapan de las miradas de sus padres para jugar cerca de los caballos. Triste sería la pintura si ocurriese una fatalidad que con la sola precaución o una debida advertencia municipal, se evitaría.

Una mirada tradicionalista

David García pertenece a la Agrupación Gaucha Padre Buteler y expresa su amor por los caballos sin ningún tipo de rodeos. “Para nosotros el caballo es  todo porque de a caballo se hizo la Patria”, remarca y añade: “Nosotros siempre vamos a defender al caballo porque para nosotros es algo único”.

Pero esa defensa a ultranza de la tradición y del animal no lo enceguece ante la situación que plantea este artículo. “Cuidar bien un caballo cuesta mucho dinero para que esté impecable”.

García sostiene que “la problemática de los caballos en la calle o en el arroyo es real. Alta Gracia dejó de ser un pueblo y sin lugar a dudas los caballos no tienen que estar dentro del ejido urbano porque ya ha habido muchísimos accidentes lamentables con los caballos. Por eso cada propietario en compañía del municipio van a tener que tomar alguna resolución porque los caballos no pueden estar más en la ciudad; habrá que buscar algún campo o un lugar apto para ellos que además al estar en la ciudad  atados o sueltos sufren un stress severo y eso es un peligro para todos”.

Más sucio que una papa

El funcionario local que debe dar respuestas e incluso anteponerse a posibles accidentes, es el ex concejal y ahora Secretario de Ambiente Roberto Urreta. Fue consultado a través de whatsapp  los días lunes 26 y miércoles 28 de octubre. La respuesta al requerimiento periodístico de este cronista fue nula.

Pero evidentemente, el secretario tomó debida nota del contenido de ésta y este jueves 29 decidió que agentes de la guardia urbana municipal procedieron a retirar los caballos de la costanera del arroyo.

Foto Municipalidad de Alta Gracia- 29 de octubre 2020

Lógicamente, se celebra el accionar, pero queda en evidencia su forma espasmódica (haciendo caso omiso de las consultas periodísticas y actuando de manera subrepticia) para que todo quede debidamente maquillado. El tiempo es el que dirá si la acción de este jueves fue realmente efectiva o se hizo para zafar de una noticia incómoda.

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