Por José Raúl Tissera-  Ya que el tema es de actualidad, se hace propicia la oportunidad que nos dan los “holdouts” y el Juez Griesa, para hacer un imaginativo repaso  de los “depredadores” locales, nativos, autóctonos. Porque que los hay los hay! y que son muchos, también!

Son  de todo tipo, face y pelaje. Los más inofensivos son como los gorriones: compran o venden los “verdes” que imprimen en el Imperio. Es decir, juegan con las “alzas “ o alguna esporádica “baja” del “blue”. Es el “chiquitaje” La Aldea aún no  da para una “cueva”. Les es suficiente la mesa en algún bar del centro, cafecito de por medio, turno mañana y el teléfono celular.

Les siguen en la escala, ya más “solventes”, los que gustan de cambiar chequecillos. Los intereses, para nada módicos por cierto,  varían según los días, de quiénes son y la cantidad. “Te matan”, suelen decir las víctimas. Operan desde atrás de un mostrador o en su casa.

Continúan  quienes  tienen agarrados de sus fundillos, a los que quieren su autito propio y entonces les  firman la “prenda”. Les dan soga varios meses para que vayan amortizando,  en las ultimas, se atrasaron un día y los “matan”; se la ejecutan. Incluyen honorarios profesionales, un 30% más. Es lo  primero que deben pagar y al contado!

Hipotecas casi no hay. Salvo para algún suicida.

Y finalmente, los grandes caranchos, depredadores imponentes. No son más de dos o tres  que sobrevuelan esta ciudadela jesuítica. Están en “gracia de Dios”, por su amistad con el Pastor de Dios, que, entre cenas y libaciones, los absuelve de culpa y cargo. Por eso, no tienen cargos de conciencia.

Símil el buitre que se come la carroña, con artimañas o trampas leguleyas, atrapan entre sus tentáculos a los inocentes vecinos que confían en el destacado profesional o exultante asesor financiero.

Son tan, o más hábiles y rápidos  que los “brookers” de Wall Street. Se engullen cuanta propiedad encuentran a su paso.  Sus “fondos buitres” los  integran con casas, casitas, departamentos, campos, hoteles, negocios,  terrenos grandes, medianos, chicos, autos.. meta palo y a la bolsa!!!!!

En fin, todos tienen la misma particularidad: no “existen” para la AFIP o Rentas. No pagan impuestos a las ganancias, ni la tasa municipal por comercio. No se les conoce actividades ni ayudas solidarias, menos, comunitarias. Salvo alguna denuncia esporádica, tienen un anonimato fiscal ero no social.

Los vemos todos los días, pavoneándose por nuestra “city” con un desparpajo increíble.

De manera que los Buitres, no sólo son los de Nueva York. Como dice un amigo, la prostitución y la Usura, porque de eso se trata, son tan viejas como la misma Humanidad. O no?

Foto: Kevin Carter. Ganador del premio Pullizer por esta fotografía

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