Por Noelia Martín– La comisión de la biblioteca se reunió con las autoridades locales para estipular los pasos a seguir en relación a la edificación de un espacio propio para la entidad. El viernes 4 de julio se reunieron con el viceintendente a cargo del ejecutivo, Facundo Torres, y el lunes 7 con los concejales de la Comisión de Obras Públicas.

Mariana Lipka, una de las integrantes de la comisión, le contó a REDACCIÓN ALTA GRACIA: «avanzamos bastante, se discutió mucho en el concejo la modificación o no de la ordenanza, pero nos dieron su palabra de que se tomarían decisiones rápidamente».

Desde la Comisión de Obras Públicas del Concejo Deliberante, les adelantaron que el tema se resolvería entre esta semana y la otra. De esta manera, la convocatoria a inversores se estaría publicando en los medios en unos quince días.

En el mes de marzo, luego de las intensas lluvias, la vieja casa de la biblioteca se llenó de humedad y se arruinaron algunos ejemplares, por ello el apuro de quienes conforman la administración, de mudarse de lugar.

Cabe recordar que la institución cuenta con un terreno ubicado en Avenida del Libertador y José Hernández. Su tamaño es de 45  por 30 metros, haciendo un total de 1350 metros cuadrados. La idea, según Mariana Coppolechia, presidenta de la comisión, es:»a través de un inversor, que a cambio de una porción del terreno, nos construya el edificio». Así se llevaría a cabo la construcción en una porción de 15 por 30 metros, independientemente de lo que realice el inversor en los otros dos tercios del lugar.

El impedimento a esta venta, es que el lote fue entregado por la municipalidad a la institución exclusivamente para que se edifique allí la nueva biblioteca. Por ello, la comisión necesita una excepción para poder vender dos tercios del terreno, el cual tiene una muy buena ubicación en la ciudad, casi céntrica.

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Foto: Facebook Biblioteca Alta Gracia

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1 Comentario

  1. La «vieja casa», sede de la biblioteca no es nada más ni nada menos que un salón del obraje jesuítico así que la noticia sobre su deterioro es doblemente grave pues pone en riesgo el patrimonio literario de la biblioteca y por otro lado nos alerta sobre el deterioro de un edificio que conforma el conjunto que es patrimonio de la humanidad.

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