Por Claudia Moreno– En materia política, Alta Gracia tuvo- como el resto del país- elecciones generales, nacionales, internas.. hasta el hartazgo, lo que generó, en muchos casos, confusiones. Lo inesperado: la ruptura de relaciones entre Saieg-Torres.

Este año que se va, llevó a los ciudadanos de todo el país, a concurrir a las urnas desde el mes de mayo con las elecciones provinciales. Desde ahí, tanto a nivel nacional y local, las elecciones PASO, las legislativas y generales hicieron que se vuelva a ratificar el sistema democrático como el mejor conocido.

Sin embargo, también es cierto que se planteó la necesidad de eliminar las elecciones PASO (Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias) y generar las discusiones y concensos dentro de las fuerzas políticas, por la sencilla razón que generan – en el votante- más dudas que certezas.

En este sentido, en el caso de Alta Gracia por primera vez hubo elecciones primarias, a fin de «dirimir» los candidatos de Hacemos por Córdoba y – en un principio- Alta Gracia Crece para presentarse en las generales municipales del 28 de septiembre.

La coalición del Pro, el radicalismo y la Coalición Cívica terminó acordando la fórmula Morer- Vagni.

El ingreso al Concejo Deliberante y aprobación de la modificación al Código Electoral, incorporando la figura de las PASO provocó una verdadera ruptura en los cimientos del peronismo histórico: Walter Saieg y Facundo Torres mostraron los dientes y midieron fuerzas. Hasta llegaron a presentarse ante el Tribunal Superior de Justicia para que intevenga.

A partir de allí, nada fue igual. El radicalismo en el recinto obtuvo – por primera vez- mayoría para la presentación y aprobación de proyecto con la «ayuda» de Daniela Ferrari y el viceintendente Juan Manuel Saieg.

Sin embargo, el dulce sabor de tener la mayoría en votos, se los amargó el mismo intendente Torres quien vetó las ordenanzas aprobadas producto de estas nuevas alianzas. «Por primera vez hay una concejal del oficialismo que vota con los radicales», dijo en declaraciones a la prensa el ahora Secretario de Gobierno provincial.

La pirotecnia de palabras, chicanas no cesó hasta el último minuto de las sesiones ordinarias.

El peronismo, bajo el paraguas de Testa y Torres demostró «unidad». El saieguietismo siguió siendo estratégico, metódico, reproduciendo el misticismo peronista y consiguió – nada más y nada menos- que un cargo en el Gobierno Nacional de la mano de Alberto Fernández.

La oposición se muestra firme en los primeros días del Concejo y la aprobación del presupuesto y tarifaria. Además tienen el desafío por delante en el Tribunal de Cuentas en donde obtuvieron la mayoría.

El órgano legislativo es la caja de resonancia de lo que pasa o necesitan los vecinos y vecinas. Es el termómetro de concensos, acuerdos y desacuerdos en la gestión. El 2020 arranca con muchas expectativas.

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