* Por Pablo Rodríguez. La noche del 12 de octubre, en el marco de la última jornada del “Festival de la Palabra”, el patio de la Casa de la Cultura se colmó en un todo con alrededor de 300 personas, que asistieron a la charla que brindó Darío Sztajnszrajber, a propósito de su libro “Para qué sirve la filosofía”.

El profesor y filósofo, que es conocido principalmente por su programa televisivo “Mentira la Verdad”, que se emite regularmente por el Canal Encuentro, del Ministerio de Educación de la Nación, con una performance digna del mejor exponente de stand up, mantuvo cautivo al nutrido y diverso público que colmó el patio de la Casa de la Cultura, durante más de dos horas.

Lo curioso es que lo hizo, hablando de Epicuro, Platón, Nietzsche, Spósito, entre otros nombres propios de la Filosofía, y respondiendo a preguntas existenciales y domésticas de los presentes, vinculadas a los libros de autoayuda, a la provisoriedad de nuestros conocimientos, al amor, a los miedos, al ser y a la nada.

 

LA DIVULGACIÓN COMO POLÍTICA CULTURAL

“Lo que hacemos con la filosofía está llegando a través de los medios y se genera una expectativa, pero bueno, ver tanta gente, un domingo, llenando este lugar, no deja de resultar extraño para los que estamos acostumbrados a dar clase, al aula; es evidente que hay algo que se está generando en los últimos años con la divulgación, que está llegando a más gente”, manifestó Darío, recién terminada la presentación y tras firmar libros y sacarse por lo menos una decena de fotos, abrazado a admiradores de su trabajo.

A continuación, analizó que esta nutrida respuesta participativa para con una propuesta de divulgación científica y del pensamiento, como su libro y su programa televisivo, es parte de “un tiempo histórico en el que hay una política cultural concreta, una apuesta concreta por parte del Estado (nacional) a repensar el lugar del saber en relación a los medios”.

Darío destacó que “la creación del Canal Encuentro, el proyecto Tecnópolis, son propuestas concretas que tienen como objetivos que saberes académicos, antaño enclaustrados de manera elitista, puedan circular entre la gente”. Advirtió, sin embargo, que el éxito de esta política pública, depende de que “no sea visto como algo en función de una coyuntura, sino como una propuesta realmente de base”.

 

LA REPOLITIZACIÓN DE LA PREGUNTA

Para Sztajnszrajber, la Filosofía nos brinda “la posibilidad de replantearlo todo, de cuestionar todo, de no asumir ninguna verdad como algo definitivo”. Entiende, entonces, que de esta manera, la divulgación del pensamiento filosófico aporta “una forma política de relacionarnos con el saber, una repolitización de lo que hacemos cotidianamente, entendiendo que en los lugares más ínfimos, como puede ser una mesa, un paseo, hay cuestiones de poder”.

* Periodista y fotógrafo especial para Redacción Alta Gracia

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